La Iglesia Católica y los Extraterrestres
Por Giorgio Piacenza
Primera Parte:
Aproximaciones Teológicas
Preámbulo
¿Es la hipótesis que ya - de hecho - estamos siendo visitados por seres que podríamos definir como "extraterrestres" racional y razonable? La respuesta - por más sonrisas que provoque - es un rotundo "SÍ". Sí es razonable y sí es una hipótesis RACIONAL para poder explicar mejor algunos de los mejores casos OVNI y el cuerpo de evidencia de varios tipos acumulada en 70 más años.
El problema de fondo no sería la falta de evidencias físicas, testimonios de personas serias, documentos, etcétera; sería una actitud negativa que nos lleva a rechazar irracionalmente esa hipótesis como una hipótesis válida. Muchos ni siquiera desean considerarla. Es un asunto emocional y que se relaciona con la autoimagen y el estatus social.
¿Porque no nos lo dijeron nuestros líderes religiosos o académicos científicos? ¿Porque no está publicado en la mayoría de las revistas serias convencionales? ¿Es arrogancia (hubris), miedo al ridículo y miedo a cambiar nuestras creencias? Es la convergencia de lo que implícitamente se supone debemos creer para pertenecer a grupos formales, modernos, iluminados por la opinión académica mayoritaria... los institucionalmente "respetables".
Por ejemplo hay que considerar el "Informe COMETA", resultado de una investigación bastante seria de 3 años de duración realizada por oficiales y científicos de alto nivel del Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional y del CNES (Centro Nacional de Estudios Espaciales) de Francia, reporte que podemos leer gracias a la traducción que el Sr. José Lay realizó para el CEFAA: http://www.exopoliticsspain.es/pdf/INFORME_COMETA.pdf
Ver una entrevista al astrónomo Jean-Claude Ribé en https://www.youtube.com/watch?v=w7KC-1wj3Hg
Si esto es así o si la humanidad oficialmente descubriera vida inteligente en otros planetas gracias a los avances de la astronomía y astrobiología, creo que el descubrimiento sería perfectamente admisible dentro de la Iglesia Católica.
Revisemos – aunque sea someramente – parte del pensamiento teológico que se ha acumulado gradualmente en la Iglesia Católica respecto a la vida extraterrestre, un pensamiento en evolución que realmente sería necesario valorar filosóficamente en caso que realmente se constatase de forma pública la existencia de esta vida, en especial si esta fuese “inteligente” y se revelase de forma fehaciente a la humanidad gracias a la astrobiología, a la ovnilogía, a la exopolítica o a… ella misma.
¿Es la hipótesis que ya - de hecho - estamos siendo visitados por seres que podríamos definir como "extraterrestres" racional y razonable? La respuesta - por más sonrisas que provoque - es un rotundo "SÍ". Sí es razonable y sí es una hipótesis RACIONAL para poder explicar mejor algunos de los mejores casos OVNI y el cuerpo de evidencia de varios tipos acumulada en 70 más años.
El problema de fondo no sería la falta de evidencias físicas, testimonios de personas serias, documentos, etcétera; sería una actitud negativa que nos lleva a rechazar irracionalmente esa hipótesis como una hipótesis válida. Muchos ni siquiera desean considerarla. Es un asunto emocional y que se relaciona con la autoimagen y el estatus social.
¿Porque no nos lo dijeron nuestros líderes religiosos o académicos científicos? ¿Porque no está publicado en la mayoría de las revistas serias convencionales? ¿Es arrogancia (hubris), miedo al ridículo y miedo a cambiar nuestras creencias? Es la convergencia de lo que implícitamente se supone debemos creer para pertenecer a grupos formales, modernos, iluminados por la opinión académica mayoritaria... los institucionalmente "respetables".
Por ejemplo hay que considerar el "Informe COMETA", resultado de una investigación bastante seria de 3 años de duración realizada por oficiales y científicos de alto nivel del Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional y del CNES (Centro Nacional de Estudios Espaciales) de Francia, reporte que podemos leer gracias a la traducción que el Sr. José Lay realizó para el CEFAA: http://www.exopoliticsspain.es/pdf/INFORME_COMETA.pdf
Ver una entrevista al astrónomo Jean-Claude Ribé en https://www.youtube.com/watch?v=w7KC-1wj3Hg
Si esto es así o si la humanidad oficialmente descubriera vida inteligente en otros planetas gracias a los avances de la astronomía y astrobiología, creo que el descubrimiento sería perfectamente admisible dentro de la Iglesia Católica.
Revisemos – aunque sea someramente – parte del pensamiento teológico que se ha acumulado gradualmente en la Iglesia Católica respecto a la vida extraterrestre, un pensamiento en evolución que realmente sería necesario valorar filosóficamente en caso que realmente se constatase de forma pública la existencia de esta vida, en especial si esta fuese “inteligente” y se revelase de forma fehaciente a la humanidad gracias a la astrobiología, a la ovnilogía, a la exopolítica o a… ella misma.
Aunque el profesor emérito de teología sistemática Ted
Peters no se remite exclusivamente al catolicismo, sus estudios deben
ser tomados en cuenta porque reflejarían cómo podrían responder las principales
(y menos extremistas) instituciones religiosas, incluyendo la institución
católica apostólica y romana. Ted Peters, catedrático de la Unión
Teológica de Graduados (Graduate Theological Union), descubrió
por medio de su original encuesta que los líderes de la mayoría de las
instituciones religiosas se sentían cómodos y seguros frente a la posibilidad
de descubrir vida extraterrestre inteligente.
Particularmente, me inclino a pensar que también la mayoría
de los líderes intelectuales dentro de la curia del Vaticano y de la Iglesia
Católica en general se sentirían igual debido – entre otras cosas - a la
incorporación de la hermenéutica en la interpretación teológica y doctrinal y
(sumada a una amplia exégesis) de los libros de la Biblia.
Asimismo, muchas religiones tradicionales y moderadas judeo
cristianas contarían con los medios intelectuales para adaptar sus
interpretaciones doctrinales a la revelación de una presencia extraterrestre.
La creatividad de Dios no estaría reducida al Planeta Tierra en la vasta
inmensidad del cosmos.
Vease la explicación que Ted Peters (autor de “UFOs:
God’s Chariots?”) ofrece sobre su estudio en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=4Vy9y3-jW7I
Quizás en el trabajo de Ted Peters no se
consideraron claramente algunas de las implicancias más provocativas respecto a
una posible presencia extraterrestre en el pasado histórico y pre histórico
terrestre. ¿Se podrían también adaptar y complejificar las doctrinas religiosas
si se descubriese que seres extraterrestres inteligentes modificaron el código
genético humano?
¿Sería este un reto superior al planteamiento de la evolución
natural de las especies? Pienso que sí pero opino que a la postre el reto
también sería superable siempre y cuando conceptos como “Dios”,
“intervención divina” y “salvación” permanezcan fuera
de las posibilidades de los extraterrestres, lo cual debería ser así ya que
ellos (por más avanzados que fuesen) serían seres dependientes, contingentes,
imperfectos y relativos. Hay que recordar que los extraterrestres
también serían seres creados y/o existencialmente sostenidos por Dios y que no
pueden reemplazarlo.
Sin embargo, hay que tener las cosas claras. No hay una admisión oficial de descubrimiento de vida extraterrestre (inteligente-con tecnología o no) dentro de la Iglesia Católica Apostólica Romana. Lo que hay es una posición más abierta o dispuesta a aceptar tal descubrimiento cuando suceda y se admita científicamente o cuando este descubrimiento sea muy obvio. Si hubiesen investigaciones secretas al respecto de los OVNIS o de reportes de interacciones con extraterrestres al interior de la Iglesia, eso no se ha dado a conocer aún. Si esto fuera así, ¿será porque quienes tomarían decisiones políticas al interior de la Iglesia así como los dirigentes de todas las más relevantes instituciones no quieren desatar una controversia sobre fenómenos que ponen en tela de juicio percepciones y premisas prácticamente instintivas (e insuficientes) sobre lo que es digno de ser tomado en serio o ser considerado "real"? Aún así pareciera que hay un pequeño esfuerzo oficial en reconocer estos temas gradualmente especialmente para no ser sorprendidos por el anuncio de un gran descubrimiento. Y así se va preparando el terreno.
Sin embargo, hay que tener las cosas claras. No hay una admisión oficial de descubrimiento de vida extraterrestre (inteligente-con tecnología o no) dentro de la Iglesia Católica Apostólica Romana. Lo que hay es una posición más abierta o dispuesta a aceptar tal descubrimiento cuando suceda y se admita científicamente o cuando este descubrimiento sea muy obvio. Si hubiesen investigaciones secretas al respecto de los OVNIS o de reportes de interacciones con extraterrestres al interior de la Iglesia, eso no se ha dado a conocer aún. Si esto fuera así, ¿será porque quienes tomarían decisiones políticas al interior de la Iglesia así como los dirigentes de todas las más relevantes instituciones no quieren desatar una controversia sobre fenómenos que ponen en tela de juicio percepciones y premisas prácticamente instintivas (e insuficientes) sobre lo que es digno de ser tomado en serio o ser considerado "real"? Aún así pareciera que hay un pequeño esfuerzo oficial en reconocer estos temas gradualmente especialmente para no ser sorprendidos por el anuncio de un gran descubrimiento. Y así se va preparando el terreno.
Cuando, durante un simposio de astrobiología en la Biblioteca
del Congreso de los Estados Unidos (simposio titulado "Preparándose
para el Descubrimiento: Una Aproximación Racional al Impacto de Hallar
Vida Inteligente, Compleja o Microbiana Más Allá de la Tierra”), algunos
exopolíticos sospechábamos que la Iglesia Católica estaba a punto de revelar
algo importante. Por ello durante el simposio pregunté personalmente al hermano Guy
Consolmagno (astrónomo del Observatorio Vaticano, curador
de la colección de meteoritos del Vaticano y autor de la obra
“Would you Baptize an Extraterrestrial?” [¿Bautizarías a un
Extraterrestre?]) si es que él estaba al tanto de la posibilidad que
la iglesia se estuviese preparando para descubrir vida extraterrestre o quizás
para revelar conocimientos sobre contactos extraterrestres ocurriendo en la
actualidad.
El hermano consolmagno me contestó que - en cuanto a lo que él sabía - no era así y que, a juzgar por algunas interacciones que tuvo directamente con el Sumo Pontífice, presumía que el Papa "no se hallaba particularmente interesado en estos temas". Pienso que puede ser tal como presumía pues es la respuesta típica de la mayoría de los líderes institucionales, sean estos religiosos, militares, políticos o científicos. Por ello los que realmente investigan en secreto estas cosas pueden seguir haciéndolo sin mayores cuestionamientos.
El hermano Consolmagno tampoco parecía interesado en las investigaciones ovnilógicas o en tratar el tema extraterrestre fuera de sus estudios astronómicos, astrobiológicos y teológicos formales. También era de esperarse, pues así tienden a tratar estos temas desde la perspectiva al interior de instituciones mundialmente reconocidas. Por lo menos él me pareció ser alguien más conservador que agresivamente en contra.
El hermano consolmagno me contestó que - en cuanto a lo que él sabía - no era así y que, a juzgar por algunas interacciones que tuvo directamente con el Sumo Pontífice, presumía que el Papa "no se hallaba particularmente interesado en estos temas". Pienso que puede ser tal como presumía pues es la respuesta típica de la mayoría de los líderes institucionales, sean estos religiosos, militares, políticos o científicos. Por ello los que realmente investigan en secreto estas cosas pueden seguir haciéndolo sin mayores cuestionamientos.
El hermano Consolmagno tampoco parecía interesado en las investigaciones ovnilógicas o en tratar el tema extraterrestre fuera de sus estudios astronómicos, astrobiológicos y teológicos formales. También era de esperarse, pues así tienden a tratar estos temas desde la perspectiva al interior de instituciones mundialmente reconocidas. Por lo menos él me pareció ser alguien más conservador que agresivamente en contra.
Estas respuestas (además de similar enfoque de parte de otros
teólogos y filósofos durante el simposio) resultaron ser algo así como un “baldazo
de agua fría”. Teníamos la esperanza de algo más, en especial proviniendo
de uno de los científicos astrónomos cercanos al Vaticano, de alguien que
recientemente se había hecho notorio por afirmar que, si un ser inteligente
racional no humano pidiese ser bautizado, él lo haría.
Pero es que aunque no sabemos que puede estar realmente pasando, hay sospechas y muchos teóricos de la conspiración (incluido ovnílogos
y exopolíticos) dan por descontado que “la iglesia” oculta la presencia
extraterrestre y que, si alguien como el hermano Consolmagno habla sobre un
aspecto de ello (el bautizo de extraterrestres), esto solo sería posible porque
se le ha permitido bajo un plan concertado de posicionar culturalmente a la
iglesia antes de una gran revelación; un plan para posicionarse en el
mundo en caso que ellos u otra autoridad creíble (o quizás los extraterrestres
mismos) revelen la realidad de tal presencia (que además podría ser de larga
data histórica). Casi todo es especulación pero - dado los vínculos internacionales e históricos - es razonable pensar que - secretamente - algunos deben saber que el asunto OVNI es científicamente válido y que - por lo menos algunos casos - podrían ser de origen inteligente no terrestre.
Hay que entender que desde hace siglos la Iglesia Católica
pasa por un proceso de aceptación y adecuación a las ciencias naturales y,
desde el anterior simposio de astrobiología ("Una Semana de Estudios de
Astrobiología") organizado dentro del mismo Vaticano por la Academia
Pontificia de las Ciencias en 2009, pienso que no cabe duda que podría
fácilmente aceptar y adecuarse a la vida extraterrestre, principalmente si se
descubriese por medios científicos convencionales. Lo que sí se
puede asumir razonablemente es que existen algunas voces convencionales dentro
de la iglesia que estarían preparando el terreno para tal descubrimiento.
Exploración Teológica
Exploración Teológica
El Papa Francisco I también parece compartir la idea acerca de la
viabilidad de bautizar a un ser extraterrestre si se dieran ciertas condiciones
básicas como las expuestas por Consolmagno (las de que se trate de un ser razonante que además desee
ser bautizado). Pero debemos tener en cuenta que ya en parte estas
ideas no son originales y que fueron tratadas y postuladas por teólogos
católicos en el pasado y aunque recientes declaraciones (más acordes con un
deseo actual de trabajar sin negar ni a la razón ni a la ciencia) llamen la
atención. Aunque son declaraciones importantes, no constituyen un “nuevo
concepto” sorprendente que rompa con la tradición. Más bien serían la
feligresía, algunos archi conservadores y algunos críticos acérrimos de la
iglesia quienes parecen ignorar (o querer ignorar) esta situación que ha
superado con creces la previa y consabida intolerancia... “galileísta” con la
que en el imaginario popular quedó marcado respecto a la conducta de la Iglesia
Católica.
Sírvase visitar el siguiente enlace:
Es también de conocimiento público que el sacerdote Gabriel Funes, astrónomo principal del Observatorio Vaticano, también
acepta la posibilidad que exista vida extraterrestre, aunque – al indagar su
postura científica con más cuidado - no parece creer que el descubrimiento de
la misma se dé pronto. Funes además sostiene una posición teológica que afirma
que la reencarnación de Cristo en la Tierra fue un evento único y
válido para todo el universo.
Después de una breve investigación, descubrí que considerar
el tema extraterrestre – aunque no es muy frecuente - no es algo nuevo.
El padre Karl Rahner, teólogo influyente de la
Iglesia Católica, emplea el término “Habitantes de las Estrellas”, admitiendo
la posibilidad de otras historias de salvación y múltiples
reencarnaciones de La Palabra o Logos.
Theodore Hesburgh, quien fue presidente de la Universidad de Notre Dame
enfatiza que como lo que más refleja a Dios es la libertad y la inteligencia
por sobre las características de la materia, entonces podemos asumir que ha
creado algo más que abundante materia, en otras palabras, a otros seres
provistos de inteligencia en el universo. También, el sacerdote Hans
Kung, influyente teólogo de la Iglesia Católica, también escribió que
se debía conceder la posibilidad de que exista otra vida inteligente en el
Universo.
Guillaume de Vaurouillon, escolástico franciscano del Siglo XV propuso
que el sacrificio de Jesucristo tuvo un valor universal, siempre
y cuando existan otros seres inteligentes y racionales en el cosmos. También
postuló (en oposición a Tomás de Aquino) que Dios podría haber creado una
infinidad de mundos más perfectos que el nuestro.
El fraile dominico y teólogo Thomas O’Meara considera
en sus obras tituladas "Vast Universe" (Vasto
Universo) y "Christian Theology and Extraterrestrial Life" (Teología
Cristiana y Vida Extraterrestre) que Tomás de Aquino dejó
la puerta abierta a la posibilidad de que una de las Personas de la Santa
Trinidad hará extensiva la salvación a otros seres inteligentes en el cosmos y
que no deberíamos limitar lo que el Divino puede o no puede
hacer, incluyendo la posibilidad de otra reencarnación divina
posterior.
En el siguiente enlace puede encontrar la obra de O’Meara "Christian
Theology and Extraterrestrial Life": http://cdn.theologicalstudies.net/60/60.1/60.1.1.pdf
En la Edad Media, el fraile dominico Tommaso
Campanella dijo que las civilizaciones extraterrestres no habían
cometido el “pecado original”, sino otro tipo de pecado más acorde a ellos.
Tommaso y el fraile dominico Giordano Bruno fueron algunos de
los que propusieron el concepto de la “pluralidad de los mundos”.
El padre jesuita Domenico Grasso, teólogo en la
Universidad Pontificia de Roma, declaró: “¿Por qué toda la perfección
que vastamente concedió Dios al universo estaría escondida sin declarar Su
gloria? ¿Quién escribe un libro que nunca va a ser leído?” Además,
mencionó al teólogo alemán y padre dominico Joseph Pohle, quien
en 1904 escribiera la obra “Celestial Worlds and their Inhabitants” (Los
Mundos Celestiales y sus Habitantes), donde señala: “Parece que el
propósito del universo es que sus cuerpos celestiales sean habitados por seres
que reflejen la Gloria de Dios en la belleza de sus cuerpos y mundos, tal y
como lo hace el hombre de forma limitada en su mundo”. Grasso comenta
al respecto añadiendo: “pero estos no son ángeles, ya que los ángeles son seres
espirituales puros y sólo pueden percibir la materia indirectamente, tal y como
nosotros sólo podemos percibir el mundo de los espíritus indirectamente”.
El astrónomo jesuita Angelo Secchi preguntó a mitad del siglo XIX si sería posible que Dios hubiese poblado solo un minúsculo rincón del cosmos con seres espirituales. Y respondió que eso sería absurdo y que muchos otros mundos por fuerza estarían poblados por seres capaces de reconocer y amar a su Creador.
El erudito padre Januarius de Concilio señaló
en su libro “Harmony Between Science and Revelation” (Armonía
entre la Ciencia y la Revelación) que los seres extraterrestres son
criaturas “con sustancias inteligentes unidas a una especie de cuerpo”. También
argumentó (como el Monseñor Corrado Balducci) que podrían ser inteligencias
que se ubican entre los seres humanos y los ángeles. Yo estimo que algunos
podrían parcialmente ubicarse ahí (en algunos aspectos) pero no necesariamente
todos.
El padre Theodore Zebek escribió
un artículo titulado "Theological Questions on Space Creatures" (Preguntas
Teológicas sobre las Criaturas Espaciales) y publicado en la “American
Ecclesiastical Review” (Revista Eclesiástica Estadounidense), donde afirma que
los seres extraterrestres mencionados en las Sagradas Escrituras no están prohibidos
por éstas.
El Decano de la Facultad de Teología Sagrada de la
Universidad Católica (en Washington, D.C., Estados Unidos), el padre
Francis J. Connell publicó un ensayo titulado "Flying
Saucers and Theology" (Los Platillos Voladores y la
Teología), donde escribió: “Es bueno para los católicos saber que
los principios de su fe son totalmente compatibles con las posibilidades más
increíbles acerca de la vida en otros planetas”.
Sor Ilia Delio, monja franciscana, teóloga y científica, acepta la
probable presencia extraterrestre en el cosmos e intenta reconciliar este hecho
con la ciencia y la fe al crear una nueva cosmología llamada “EXOCRISTOLOGÍA”. Sírvase
leer "Christ and Extraterrestrial Life" (Cristo y la
Vida Extraterrestre) en el siguiente enlace:
http://www.michaelsheiser.com/UFOReligions/Christ%20and%20ET%20Life.pdf
y vea el siguiente video en inglés titulado "The
Christian Life in Evolution" (La Vida Cristiana en la
Evolución): https://www.youtube.com/watch?v=CDRvaqUjJkI
El abogado Daniel Sheehan quien fuera Consejero
General de la Orden Jesuita en los Estados Unidos desde 1975 a 1977,
recientemente predijo que el Vaticano revelaría conocimiento de la presencia
extraterrestre después de la publicación de la encíclica “Laudato Si’” del
Papa Francisco I la cual se enfoca en proteger las formas de vida de la
Tierra y la ecología así como condenar el capitalismo abusivo y excesivo. Su
predicción se malinterpretó y se entendió como que él sabía a ciencia cierta
que el Papa revelaría la presencia extraterrestre en junio del 2015.
Sheehan menciona en algunas conferencias que, a pesar de ser el consejero legal de la Orden Jesuita en los Estados Unidos, se le rehusó acceso a la información OVNI y/o extraterrestre en la Biblioteca del Vaticano.
También se confundió esta predicción personal con su mención
del “llamado” teológico y científico general de la Orden Jesuita a prepararse
para el probable descubrimiento de vida fuera de la Tierra (siendo esta una de
las razones por las cuales la conferencia de astrobiología del 2009 fuera
organizada por la Academia Pontificia de las Ciencias y
el Observatorio Vaticano). En el siguiente enlace, podrá encontrar
una interesante conferencia del abogado Daniel Sheehan sobre su participación
en materia ovni y los temas ya mencionados: https://www.youtube.com/watch?v=B4O55wKY-xg
No sé si alguien en la jerarquía de la Iglesia Católica sepa
o estudie sobre alienígenas tipo humanos, pero lo dudo. Quizá George
Adamski pudo reunirse con el Papa Juan XXII tal como
lo declaró en 1963 y quizás este papa tuvo un encuentro con extraterrestres
parecidos al hombre como se dice que el secretario personal del Papa, Loris
Francesco Capovilla, rememoró en alguna ocasión, pero no cuento con la
fuente original de esta última información.
Lo interesante es que el concepto de “ángel” como
“mensajero” es ampliable a seres físicos. En cierto modo todos podemos
actuar como ángeles según las circunstancias. Quizá algunos teólogos
considerarían que los “ángeles” que supuestamente Abraham encontró
fueron extraterrestres de carne y hueso parecidos al ser humano y no “espíritus
puros”; no lo sé, pero realmente eso espero ya que (no solo
debido a su similitud sino al comportamiento descrito por varios contactados)
muchos extraterrestres parecidos a nosotros (empero no necesariamente todos)
podrían ser buenos amigos de la familia humana terrestre.
Tanto en la teología católica como en la de otras religiones
monoteístas, la creación del ser humano es considerada un evento
único y en la tradición católica, ésta merece “la
salvación” del Único Hijo Engendrado de Dios. Pero, ¿cuál es
el significado profundo de la “salvación”? y ¿Hasta dónde
pueden llegar nuestras interpretaciones?
¿Todos los extraterrestres inteligentes han sufrido "la caída" o solo algunos de ellos? y, de ser así, ¿tendrá cada grupo de ellos un redentor equivalente a Jesús el Cristo en la Tierra o será nuestro Jesús el Cristo manifiesto en la Tierra su redentor?
Si se descubriera vida extraterrestre inteligente ya sea a
través de la astrobiología, los contactos directos de personas o grupos, la
revelación oficial o que “ellos” (los extraterrestres mismos) se den a conocer, tanto
la teología como la doctrina tendrían que adaptarse a dicha realidad. Al hacer
esto, pienso que también se llegará a un punto medio integrativo con otras ideas esenciales de
otras ideologías y doctrinas religiosas terrestres. Sobrevendría una nueva y
necesaria (pero más radical) AMPLIACIÓN INTERPRETATIVA de
todas estas doctrinas para hallar pautas comunes intra planetarias ante una
realidad extra planetaria.
Personalmente NO creo que “Jesús fuera un extraterrestre” o que “los extraterrestres
vayan a reemplazar a Dios”, pero tampoco acepto fácilmente las
declaraciones generales (que son igualmente superficiales) sobre las
implicancias teológicas destructivas que pudiera tener el descubrimiento de
vida extraterrestre y, en particular, el descubrir vida extraterrestre
inteligente, racional y tecnológica (sin importar cuán avanzados sean en
comparación a nosotros). En cambio creo que es necesario reflexionar más
profunda y cuidadosamente. No es conveniente re huir estos temas pero tampoco
tratarlos de forma simplista.
En lo que coincido con muchos teólogos es que los artículos de fe no serán tirados a la basura. Por el contrario, ellos se expandirán y madurarán para incluir el descubrimiento de la vida extraterrestre inteligente y racional y de otras formas de vida en general (¿un “segundo génesis” incluso si no se tratara de vida consciente, racional y tecnológicamente competente?).
Digamos que los extraterrestres hayan intervenido en nuestro pasado genético, incluso entonces, eso no significaría que reemplazan a Dios, que Dios no exista o que la Creación o la existencia dependiente de dios no haya sucedido, ya que como seres existentes, los primeros actúan “en el tiempo” y el Ser supremo “fuera del tiempo”, o mejor dicho como "sub specie aeternitatis" (bajo la categoría de eternidad); entonces, metafísicamente hablando, Dios habría creado y sigue creando continuamente, así como lo podemos concebir bajo de nuestra perspectiva dentro del tiempo.
Dios también habría creado a los extraterrestres que podrían
ser capaces de elegir, de equivocarse o “pecar” (errar y distanciarse de su
relación con Dios) bajo distintos grados de gravedad (cometiendo errores
espirituales), por lo tanto, podrían pensar y actuar de forma que fortalezcan o
debiliten su cercanía a Dios. Definitivamente no serían perfectos y algunos
estarían más cerca de las enseñanzas de Dios que otros, pero lógicamente, todos
serían realmente nuestros hermanos como seres inteligentes originados por la
misma Fuente y seres cuya existencia depende del Absoluto (el origen
común).
No obstante, lo que debemos considerar, desde una perspectiva
católica, es tratar de entender si el “pecado original” (más
allá de una interpretación literal) sólo se aplicaría a los humanos terrestres
o a todos los otros tipos de “humanos” en el cosmos (entendiéndose por
“humanos” a seres capaces de libres decisiones racionales) y más aún, si el
Hijo de Dios sólo se manifiesta en toda la infinidad del cosmos como Jesucristo
en la Tierra o si no debemos limitar lo que El Hijo de Dios/Logos (o
cualquier persona de la Trinidad) puede hacer, ya que El Hijo de
Dios/Logos podría manifestarse o encarnarse a través de la forma física de otro
ser de raciocinio limitado como de un profeta u otro maestro espiritual (con
forma humana o incluso no humana), según sea necesario para la salvación
espiritual de otras civilizaciones planetarias específicas.
Dicho de otro modo, ¿habrán otras civilizaciones en el cosmos
que habrían ‘pecado’ en mayor o menor grado y que necesiten un profeta de su
propia especie biológica e historia en el cual “encarne” el Logos para su
salvación espiritual?
Habría que distinguir entre la Segunda
Persona de la Trinidad y el ser contingente con el cual se relaciona en cada
planeta o civilización y vislumbrar si cada encarnación del Logos
puede ser entendida como el mismo evento salvífico aunque ocurra a través de
distintas personas finitas. Habría que entender cómo puede este evento
entenderse bajo las perspectivas de religiones no cristianas y entenderlo de
manera suficientemente ecuménica y universal y aplicable a nivel planetario y
extra planetario, tratando de superar (de forma integrativa bajo principios
comunes) aparentes incompatibilidades irreconciliables.
Al leer las posiciones de diversos teólogos como aquellos ya
mencionados, creo que dentro del cristianismo, si es que “el Vaticano”, otra
institución importante, eventos mundiales o alguna persona de renombre mundial
revelara la presencia extraterrestre, el concepto de la singularidad
del ser humano, el del pecado original y el del rol de la “salvación” de
Jesucristo deberán evolucionar, incluyendo las máximas profundidades
místicas de sus dogmas y complejidad de estas para poder incluir a los
extraterrestres dentro de las mismas, luego de identificar que estos no son
simplemente “espíritus puros” buenos o malos y que no todos
son iguales. Curiosamente en términos técnicos, ALGUNOS “ángeles” o
“mensajeros” pueden presentarse físicamente en carne y hueso, entonces
podrían ser clasificados como humanos o extraterrestres… pero dejo este tema
para otro artículo.
Hablando acerca de quién puede considerarse “humano”,
el tema va más allá de la biología y creo que diversos teólogos (incluyendo
al jesuita Guy Consolmagno y al teólogo dominico Thomas
O’Meara, ambos inspirados por Tomás de Aquino) estarían de acuerdo
en extender esta clasificación e incluir a los extraterrestres SIEMPRE Y CUANDO
estos sean racionales y si tanto en nosotros como en Dios existiera la
posibilidad de amistarlos, respetarlos y AMARLOS.
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Segunda Parte: ¿Ocultamiento de la Verdad o Exageración?
Debido a que las mejores investigaciones ovnilógicas,
contactistas y exopolíticas acumuladas por más de siete décadas racionalmente
indican una alta probabilidad que haya una presencia extraterrestre real en la
Tierra, espero que esto sea tratado oficialmente, además de tomar en cuenta
solo aquellos temas extraterrestres respaldados por descubrimientos
astrobiológicos formales.
¿Cómo se pueden desvincular las autoridades eclesiásticas de
todo lo dicho en el “Citizen’s Hearing for Disclosure” (La
Audiencia Ciudadana para la Revelación) del año 2013 ocurrida en el Club
Nacional de la Prensa de Washington, DC? ¿O de los interesantísimos testimonios
del 2001 como parte del Disclosure Project también en el Club
Nacional de la Prensa?
Es como si las personas influyentes que toman decisiones no
solo al interior de la Iglesia Católica sino dentro de todas las demás grandes
instituciones formales solo quisieran dialogar con personas de otras
instituciones formales en desmedro de la verdad la cual se relega a un plano
secundario. Creo que esto básicamente se debe más a temores personales y
a la presión de grupo que a la imposibilidad de tratar el tema
de otras inteligencias extraterrestres. También se debe a que la presencia
de seres de otros mundos en general parece inmediata (y pre-verbalmente)
incongruente con la forma como instintivamente sentimos y pensamos nuestra
relación con el mundo y esta forma es demasiado inconexa, valorando más las
relaciones y conexiones exteriores que las interiores.
Bajo una perspectiva psicológica (por ejemplo de auto
preservación, prejuicio cognitivo y auto identidad) y sociológica (por ejemplo
de control social) pareciera haber un acuerdo tácito de tratar así las cosas;
pero el mismo se presta a sospechas que en realidad se sabe más y se oculta.
¿Cuánto hay de verdad acerca de esto?
Por otro lado, ¿podrían realmente algunos
“exopolíticos” orientar a las grandes instituciones sociales si se
descubriese vida extraterrestre inteligente y ella fuese anunciada de forma tal
que no pudiese ser racionalmente negada por los líderes intelectuales y
culturales de esas instituciones? A veces se dice que muchas grandes y
poderosas instituciones encubren la verdad. Pero ¿qué es lo que realmente
sabemos acerca de esas instituciones para afirmar eso? ¿Qué sabemos más allá de
algunas conferencias, documentales especulativos y libros especializados en
teorías conspirativas que frecuentemente se extrapolan en un sentido
exopolítico y/o ovnilógico sin mayor constatación y cuestionamiento?
Si definiéramos (como Michael E. Salla, PhD) “exopolítica” como el
estudio de los individuos clave, las instituciones y los procesos políticos en
relación a la vida extraterrestre o si la definiéramos como “el
campo de investigación y activismo político que trata con las implicancias
prácticas y culturales de una presencia extraterrestre” deberíamos no
solo tratar de especular inteligentemente sino de tratar de comprender los
valores, creencias, procesos y tendencias futuras dentro de instituciones
humanas clave.
Un adecuado “pensamiento exopolítico” requiere
que tratemos de afinar nuestro entendimiento sobre todos los posibles
extraterrestres (aun lejanos o -de alguna manera tecnológicamente más avanzada-
ya actuando en el planeta entre nosotros). Para ello contamos con una variedad
de fuentes más o menos creíbles tales como declaraciones de verdaderos o
supuestos contactados (como Sixto Paz Wells y Eduard
‘Billy’ Meier), de personas que muy probablemente trabajaron en proyectos
secretos (como el Sargento Mayor Robert O. Dean en la OTAN o
el Sargento Clifford Stone del Ejército de los Estados
Unidos), algunos estudios de abducidos y algunos documentos secretos filtrados
hacia el mundo exterior. También necesitamos tratar de cuidadosamente entender
cómo funcionan las grandes instituciones y qué se valora de manera formal
dentro de ellas para así poder actuar responsablemente como vínculos
apropiados entre ellas y una nueva realidad cultural que nos forzaría a
re-plantear quienes somos como especie ante el planeta, ante lo divino-trascendente
y ante el cosmos y otras formas de vida e inteligencia.
Como ejemplo institucional relevante me referiré a la Iglesia
Católica por ser paradigmática en la historia de la humanidad y también
frecuentemente poco comprendida a pesar de ser una institución orientadora de
valores y cultura en una amplia parte de la humanidad; institución dentro de la
cual teóricamente debería existir algún grado de interés sensato y
juicioso respecto a la vida extraterrestre debido a las implicancias que esta
tiene para replantear premisas doctrinales y culturales fundamentales.
Si se diera una revelación importante de la presencia
extraterrestre (“están acá e interactúan con nosotros”) o una revelación menor
(“hemos recibido una señal o indicio”), el aporte exopolítico debería basarse
en algo más que en algunas suposiciones conspiracionistas seleccionadas bajo la
tendencia de cuestionar “desde fuera” a la institución (principalmente a partir
de puntos de vista ovnilógicos y exopolíticos conspiracionistas). Quiero
decir que, a pesar de un gran desconocimiento, se sobre generaliza,
frecuentemente acusando a la Iglesia Católica de saber mucho y (para auto
preservarse o quizás como parte de un complot para mantener al ser humano
esclavizado) de ocultar que realmente estamos siendo visitados por seres
extraterrestres. Por ello frecuentemente se les acusa de ser parte de una red
de poderes ocultos que controlan al mundo.
Sin negar que podría haber algo o mucho de verdad en cuanto a
que algunas instituciones ocultan las mejores evidencias detrás del fenómeno
ovni, en realidad para poder asesorar mejor a la humanidad y al aspecto formal
de esas instituciones, también debemos tratar de conocer mejor la historia,
función, estructura, valores y trayectoria intelectual de las mismas sobre las
cuales se tejen muchas teorías conspirativas. Dicho de otro modo, nuestros
conocimientos debe ser más completos y serios para nosotros como exopolíticos
ser considerados de forma más seria y como una opción a la cual acudir en caso
de… una sorprendente e inevitable revelación.
A pesar que la Iglesia Católica funciona bajo una estructura jerárquica, no llega realmente a ser un organismo monolítico funcionando bajo una forma totalmente integrada de decidir todo. Podría haber áreas de interés reservadas a especialistas y supervisadas por algunos pocos de forma extra oficial. Del mismo modo pienso que tampoco los “Los Estados Unidos” y “Washington” o “los banqueros internacionales” o “las transnacionales” o “la ONU” podrían unificadamente manejar este tema como unidad perfectamente integrada aunque frecuentemente la gente que de una u otra forma crítica al sistema internacional actual predominante (incluyendo a muchos ovnílogos y exopolíticos) adopta una postura como si así fuera.
He notado que - influidos por el imaginario público -
es fácil pensar desde fuera de las instituciones declarando sin real
evidencia que ciertas instituciones gubernamentales estarían encubriendo el
fenómeno ovni y una casi obvia (para la mayoría de los ovnílogos y
exopolíticos) presencia extraterrestre. Es una tendencia humana ver a un otro
poderoso con sospecha, sobre todo si está en las noticias, maneja grandes
recursos, funciona jerárquicamente, tiene un alcance internacional y avala
creencias que mueven ingentes masas.
En fin, existe una tendencia a sobre
generalizar que también se aplica a la exopolítica y a la ovnilogía
tanto cientifista como contactista y estos campos de investigación tienen mucho
que ver con cómo se piensa extra oficialmente respecto a la relación entre la
vida extraterrestre y las grandes instituciones.
Frecuentemente muchos activistas en favor de la revelación
del fenómeno OVNI, (algunos de ellos anti sistema, “new age”, de pensamiento
progresivo, pensamiento alternativo e izquierdistas) persistentemente hablan
de “Los Estados Unidos” como si fuese un imperio monolítico
donde la mayoría de sus líderes llegase a acuerdos para manipular al resto del
mundo. En otras palabras, como tendencia de una mente dicotómica ideologizada,
es bastante fácil hacer críticas exageradas desde afuera de las instituciones
formales con poder. Tenemos que tener en cuenta estas tendencias al criticar a
“la iglesia”, la CIA, “los banqueros internacionales” como si todos fuesen
claramente parte de un complot. Quizás lo más sensato sería pensar que algunos
elementos extra oficialmente investigan el tema de forma
secreta y casi sin supervisión de las fuerzas políticas e institucionales
convencionales (la mayoría de las cuales prefiere no saber nada al respecto ni
inmiscuirse). Es también concebible algún grado de coordinación internacional.
Una vez más ¿podría ser que, respecto a los ovnis y a los
extraterrestres, la mayoría de los representantes formales (aún de alta
jerarquía dentro de la iglesia y la curia vaticana) no saben mucho, ni
controlan nada al respecto, tal como el Dr. Steven Greer (contactado
y persona seriamente consagrada al tema de la revelación de la presencia
extraterrestres) expone en sus conferencias respecto al alcance de
las actuales instituciones, donde indica que ni siquiera los directores
actuales de la CIA son realmente puestos al tanto de la información más
relevante?
De existir conocimientos suficientemente claros
respecto a los extraterrestres ¿podría acaso tratarse de una “curia
paralela” (extra oficial) o de personas en la curia formal
tratando un tema “no admitido oficialmente” o de personas contratadas
para tratar el tema supervisados por una brevísima minoría dentro la curia? No
lo sabemos, pero ¿a quién rendiría cuentas esta curia paralela? ¿Le informarían
al papa o solo coordinarían entre ellos y con sus vínculos extraoficiales en
otras organizaciones paralelas?
¿Se le asignó al Monseñor Corrado Balducci (entonces
demonólogo del Vaticano) hablar en favor de los extraterrestres y la
posibilidad que ya estuvieran visitándonos o fue algo a título personal que fue
tolerado? Al menos se le permitió brindar declaraciones influyentes en los
medios. Y Monseñor Corrado Balducci también habló
teológicamente sobre el rol hipotético ocupado por (al menos algunos) seres
extraterrestres dentro del orden de la creación.
Al haber sido amigo de algunos sacerdotes de diferentes
órdenes, pienso que - en términos generales - ellos tienen suficiente libertad
personal para brindar sus opiniones, inclusive respecto a la vida
extraterrestre… en tanto lo declarado no contradiga las enseñanzas de la
Iglesia. Y por lo general, hablar sobre seres extraterrestres inteligentes se
ha casi convertido en una tradición digamos “respetable”, incluso si ésta
continua siendo algo controversial y se habla de la misma siempre en relación a
otros temas.
Pero al fin y al cabo, ¿qué es “la
iglesia”? En teoría, en el plano terrenal, ella se compone
esencialmente de las personas bautizadas y la jerarquía eclesial y la curia del
Vaticano la dirige (según la fe y la doctrina) guiada por el Espíritu
Santo. Sin embargo, si consideramos que en “el Vaticano” sus
miembros principales también dirigen las investigaciones, los secretos,
consideraciones y revelación de ovnis, mi hipótesis es que sólo serían unos
pocos quienes extraoficialmente se encargarían de esos temas. No sería algo muy
distinto a cómo podría estar sucediendo en los Estados Unidos o quizás a nivel
mundial según investigadores reconocidos como Richard Dolan, Steven
Greer y Michael Salla. Solo serían unos pocos, haciéndolo extra
oficialmente y entre ellos solo otra fracción tendría acceso a la totalidad de
las investigaciones.
Esta entidad “especial” (¿extra oficial u oficial?) podría
estar representada por aquellos personajes que serían relevantes en caso haya
una aparición masiva e innegable de artefactos extraterrestres y quizás serían
personas que tendrían que asesorar a figuras con poder de decisión formal,
tales como el Papa, algunos cardenales y obispos.
Deberían ser personas capaces de lidiar con temas que
pondrían nerviosos a la mayoría de los dirigentes normales y formales. Aun así
supongo que la persona que realmente sabe de estas cosas, debe contar con una
autorización especial “según su necesidad de información”. Quizá también exista
un grupo secreto “de iniciados” en el tema, personas fieles a la fe que
investigan pero cuyos puestos oficialmente no existen. ¿Quizás serían algunos
elementos élite en el servicio secreto del Vaticano? ¿Especialistas en la orden
de La Compañía de Jesús (los jesuitas)? ¿Quizás el demonólogo oficial del
Vaticano? O miembros de la Congregación para la Doctrina de la Fe?
Preguntarse ¿quién es quién? en el Vaticano respecto a la
investigación de una posible presencia extraterrestre sería similar a indagar
quién representa a los Estados Unidos en cuanto a las decisiones realizadas
sobre este mismo tema. De existir grupos secretos que toman decisiones
importantes sobre este tema a costa de nuestra ignorancia, estos podrían
hallarse en proyectos de investigación no admitidos dentro
de la estructura institucional formal, lo cual permitiría a los
jerarcas oficiales la posibilidad de negar conocimiento alguno respecto a tales
investigaciones o a una posible presencia extraterrestre. Esta es la hipótesis
de la política de la “negación plausible” normalmente
acompañada de la política de “compartimentar” en tareas o
funciones separadas a las personas encargadas de distintos aspectos de una
investigación secreta para que ninguna pueda conectar “los cabos
sueltos” y poner en evidencia el trabajo conjunto que solo unos
poquísimos conocerían.
Quienes serían y qué sabrían sobre estas cosas (si es que
existen) es algo que habría que averiguar con cuidado, estudiando más de cerca
a la iglesia. Quizás se oculta la verdad “para nuestro propio bien” o quizás
en desmedro de nuestro bien colectivo y de la evolución de la humanidad y la
sociedad. O quizás no existan ni tales personas ocultando así las cosas ni tal
grupo de estudios secretos que se encargue de quitarle a los jerarcas oficiales
el peso moral de pensar sobre estos temas. Hay que considerar todas las posibilidades sin aferrarnos ciegamente a una de ellas sobre-mitificando muestras explicaciones o ideologías.
Simplemente no se sabe con certeza pero si especulásemos (y es necesario hacerlo con cuidado) habría que intentarlo incluyendo (una vez más, con cuidado) no solo las versiones conspirativas que se manejan en la internet, documentales, libros y conferencias ovnilógicas y exopolíticas, sino un entendimiento más formal sobre qué significaría para la fe y la doctrina admitir la existencia de otros seres racionales en el universo.
Simplemente no se sabe con certeza pero si especulásemos (y es necesario hacerlo con cuidado) habría que intentarlo incluyendo (una vez más, con cuidado) no solo las versiones conspirativas que se manejan en la internet, documentales, libros y conferencias ovnilógicas y exopolíticas, sino un entendimiento más formal sobre qué significaría para la fe y la doctrina admitir la existencia de otros seres racionales en el universo.
En efecto, otra área en la que frecuentemente se generaliza
en base al prejuicio, la sospecha y la ignorancia es respecto a la supuesta
inflexibilidad de los dogmas y de las doctrinas frente a la aparición de datos
radicalmente distintos de los utilizados para manejar los presupuestos
religiosos. Muy a la ligera se afirma que “las religiones
caerían” y que no podrían adaptarse al descubrimiento de vida
extraterrestre, sobre si fuera vida extraterrestre inteligente y más aún si se
supiera a ciencia cierta que esta se halla aquí en cierta manera interactuando
en el planeta cerca de nosotros. ¿Pero qué hay de verdad en esto? ¿Acaso no
somos mucho más resilientes y podemos adaptarnos, cambiar y evolucionar? Quizás serían algunas personas más extremistas, fundamentalistas y conservadoras quienes se rehusarían a lidiar con la verdad o información más plausible de forma razonable pero creo que la gran mayoría de las personas no son así.
Cuando ocasionalmente ovnílogos y exopolíticos exponen sus
afirmaciones, premisas, estudios e hipótesis respecto a cómo la Iglesia
Católica estaría secretamente manejando un conocimiento sobre la vida
extraterrestre, pocas veces los he visto, leído o escuchado desarrollando sus
temas bajo un modesto conocimiento histórico o teológico. Podrían tener algo de
razón, no lo sé, pero creo que también deberían conocer qué es lo que se piensa
dentro de la teología formalmente admitida.
También – de forma ya clásica - cada vez que Funes habla
sobre este tema, surgen rumores sobre si la Iglesia se está preparando en
secreto para hacer una revelación o, sino que como recientemente indicó que
duda que descubramos vida extraterrestre pronto, esto indica que la
iglesia ha decidido seguir continuar manteniendo oculto su verdadero
conocimiento al respecto.
Es razonable suponer que habrían personas encargadas de
estudiar el tema extraterrestre dentro de la Iglesia Católica puesto, que visto
imparcialmente, el fenómeno OVNI incluye varios tipos de evidencias “de peso”
que tomadas en su conjunto clara y racionalmente sugieren que realmente
“estamos siendo visitados”. También es razonable suponer que dentro de
una iglesia histórica de tal magnitud habrían personas encargadas oficial
u extraoficialmente de estudiar esta situación ya que para las personas
pensantes las implicancias serían de interés ineludible.
Por lo tanto, aunque no lo sepamos a ciencia cierta, es posible que dentro de la curia haya personas que sepan más sobre estas posibles investigaciones aunque a la mayoría se les mantuviera “fuera de este círculo” ya que simplemente se confundirían, no estarían interesadas en saber, no podrían aportar ideas concretas o, simplemente, (como sucede en la mayoría de instituciones de inteligencia) no tendrían” la necesidad de saber”.
Por lo tanto, aunque no lo sepamos a ciencia cierta, es posible que dentro de la curia haya personas que sepan más sobre estas posibles investigaciones aunque a la mayoría se les mantuviera “fuera de este círculo” ya que simplemente se confundirían, no estarían interesadas en saber, no podrían aportar ideas concretas o, simplemente, (como sucede en la mayoría de instituciones de inteligencia) no tendrían” la necesidad de saber”.
Además, si dichos “iniciados” hubieran
negado, suprimido o reprimido psicológicamente el verdadero conocimiento sobre
la vida extraterrestre y, sin embargo, ahora se hallasen tomando decisiones
exopolíticas importantes en representación de la feligresía o de la población
planetaria en general (quizás junto con otros “iniciados” conformando un grupo
secreto trans institucional a nivel internacional), ellos podrían no ser las
personas más idóneas para esto.
Quizás sienten que deben guardar todo en secreto al poseer
una mentalidad dicotómica-analítica-exclusivista ya que de no habérseles
impuesto esta realidad no la hubieran buscado ni aceptado de forma natural sin
pruebas contundentes. Interesantemente, bajo una extensión de esa misma
mentalidad, podrían extender ese rechazo psicológico a afrontar la
verdad proyectándolo inconscientemente sobre el resto de la población: Al
no haber estado preparados, inconscientemente asumirían que nosotros
tampoco lo estamos y se constituirían como una especie de “super egos”
Freudianos a escala social.
El problema sería que sus mentalidades clásicas (de
ganar-perder, sin tercio incluido, sin complementariedad, sin vínculo
intrínseco suficiente entre lo espiritual, mental y físico) perpetuarían
un estado de deficiente relación con extraterrestres que supuestamente se
hallarían en un estadio de entendimiento más avanzado que el clásico.
En todo caso, tenderían a asociarse más con variedades de seres más
problemáticos y conflictivos cuya lógica de fondo les parecería más asequible. ¿Cómo
podrían representar a la humanidad bien?
Una vez más, afirmo que la necesidad de negar y luego
controlar la verdad en cuanto a la presencia extraterrestre depende en gran
medida de la manera tradicional de pensar, sentir y existir en el mundo, una manera
dicotómica de pensar, sentir, valorar, actuar bajo la que nuestro líderes
mayormente operan y que podría ser superada si el ser humano contase en su
constitución con las potencialidades para hacerlo.
Quizás (aun de forma mayormente inconexa dentro de muchos
movimientos alternativos en el mundo) estamos superando una forma donde sentir
y juzgar se definen excesivamente por instintos o pulsiones de sobrevivencia en
pequeña escala y como egos aislados adecuados a un mundo físico limitado por
leyes clásicas.
Pero la verdad de una presencia extraterrestre inteligente
“ya aquí entre nosotros” desafiaría cómo nos sentimos básicamente como
partícipes de “la realidad” y junto a ello, desafiaría al materialismo clásico,
su lógica clásica (fundamento de la ciencia moderna así como del escolasticismo
católico). Mostraría interconexiones insospechadas, algunas quizás propias de
lo que se reconocía en una etapa “pre-racional”, hoy considerada como
“superada” y “supersticiosa”. Esa presencia desafiaría una manera de pensar, de
sentir y de organizarnos, que también está siendo paulatinamente superada y
cuestionada por voces intelectuales independientes y
alternativas…principalmente al margen de las grandes instituciones formales.
Explicar cómo superar las distancias y el tiempo requerido
para manifestarse entre nosotros también desafiaría la
creencia en una teología que enfatiza a Dios como una figura paterna
excesivamente independiente y trascendente…demasiado desconectado, a la
distancia.
Así como muchos científicos que heredan una tradición racional-moderna que trató de independizarse de una Iglesia que gobernaba sobre todo aspecto de la vida (incluyendo sobre los conocimientos de la ciencia natural) actualmente no quieren saber nada sobre una emergente ciencia y "cambio de paradigmas") en la cual la consciencia es fundamental en el cosmos y en la cual el cosmos tiene sentido (instantáneamente les parece un retorno a algo religioso), muchos religiosos cuyas religiones históricamente se alejaron de las etapas históricas en las cuales se consideraba la comunicación con fuerzas sutiles y seres que comparten nuestro mundo holísticamente tienden a condenar y alejarse de lo "paranormal" pues también les parece (o más bien preconceptualmente lo sienten) como un retorno a una etapa de pre-religiosa de supersticiones y demonios ya superada. Por ello habría una especie de “alergia instintiva” contra
lo paranormal (que en realidad sería más íntimamente normal o "supernormal"), contra lo extra mundano y por ende (por asociación y extensión) contra
lo “extraterrestre”. Y esta reacción se daría sobre todo en las personas ultra conservadoras y en aquellas cuya auto identidad se vincula más de forma
directa y vital con las grandes instituciones formales. Superar
esa “alergia” (que se convierte en un tabú operativo) significaría o pensar independientemente y/o tratar esos temas
dentro del más profundo secretismo perteneciendo a un grupo de “iniciados” no
oficialmente reconocidos.
Dicho de otro modo, al superar distancias espacio-temporales
(quizás bajo una ciencia “post convencional” donde la mente y
la consciencia son factores tan fundamentales como la materia, espacio, energía y
tiempo), la presencia extraterrestre (que manipula espacio y tiempo y se
vincula con aspectos psíquicos) también cuestionaría de raíz una antigua forma
de ser, sentir, pensar, reaccionar intrínsecamente desvinculada-desconectada (la desconexión
hombre-naturaleza, hombre - mundo psíquico sutil y hombre-Dios) a la cual hemos
estado instintivamente sometidos en parte (a pesar de sus positivas
contribuciones para la humanidad) bajo el aval de la teología racional
escolástica y de la ciencia materialista moderna, enfatizando excesivamente
tanto a la materia sobre la consciencia como a un Dios trascendente y distante
por sobre su aspecto inmanente.
